De la cotidianeidad…

A ver.. comencemos… o recapitulemos mejor dicho. Este blog ha sido hasta ahora un revoltijo de ideas que fingen ser o pretenden ser más literarias… pienso que la literatura sale cuando sale y no hay que obligarla… eso edxplica que desde octubre (creo) sólo hayan 10 escritos aquí… pero… dónde queda la fuente de desahogo y simulación de diario que es un blog? hoy me levanté con ganas de contar cosas más cotidianas y pienso hacer del blog algo distinto… mezclar cotidianeidad y escritos con pretensiones literarias… para que sea un poquito de todo, un poquito de yo que no soy sólo literatura… si bien todo lo escrito antes hace referencia a mis inquietudes y refleja a veces la amargura… no siempre puede salirme de esa forma.

Empezando con ello, ¿qué puedo contar? estoy en la ciudad que siempre me cobija, un área de niebla, calles empinadas, abrigos largos, pasos apurados, seres elegantes, tristeza en el ambiente y aire puro. Con ello se mezclan las luces de la gran ciudad reflejadas en los adoquines mojados por las gotas menudas de lluvia, letreros fluorescentes pelean, también, por su espacio en adoquines, piedras o asfalto. Estoy en La Paz y, esta ciudad, tiene la característica de reflejar lo que significa su nombre aún en la paradoja de la convulsión social, vehicular, etc…

Estoy disfrutando de recorrer sus calles, de sentarme en cada vereda o banco abandonado que encuentro… esperando que ” aunque es muy grande la ciudad yo presiento que nos vamos a encontrar”.. esperando una mano tocando la espalda, buscando rasgos familiares en el mar de rostros… dejándome ser presa de la casualidad y la sorpresa… tratando de sentir la misma inquietud de días lejanos en los que en vez de ser forastera, era la dueña de esta ciudad… tratando de olvidar el verso de Sabina que golpea mi memoria de manera intermitente recordándome que “al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”

3 Respuestas para “De la cotidianeidad…

  • Fuerza con la literaturaaaaaaaaaaa
    Viva La Paz, yo soy cochalo de corazón, pero todos los olores de Bolivia me transportan y me faltan. Si dios me permite viviré en ese mindo paralelo que se llama Bolivia. Vuelvo el 23 de mayo
    Abrazos y que no decaiga nunca

  • Si escribes literatura, del día a día o de recetas de cocina, no importa. Por qué sé que sin importar el tema siempre escribirás con el corazón. Y al final, eso es lo único que importa.

    Un abrazo

  • No es que lo que escribiste antes sea menos sincero o estrictamente literario. Pero siento un gran placer al leer estos textos, tan tuyos, tan hermosamente escritos, pero sobre todo de un sosiego y paz que muchas veces el intento de construcción racional limita.

    Sigue sintiendo la vida allá y en todos los lugares donde estés. Es una reconciliación. Suerte.

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